viernes, noviembre 23, 2012

Una comida en El cuaderno gris

Josep Pla, delante del Mas de Llofriu
 
Leo El cuaderno gris de Josep Pla, en traducción de mi querido Ridruejo y de su mujer catalana, Gloria de Ros.

El 16 de abril de 1918, que es el año en que inicia su monumental dietario, Pla registra este temor:
 
Si, por la razón que fuese, nos viésemos obligados a prescindir del ´ressopó´ que Marieta nos sirve de madrugada, pensaríamos que la vida apenas tiene sentido, que es absurda y amarga”.

En una nota al pie de página Ridruejo informa que el “ressopó” es la “comida antes de acostarse, cuando ya han transcurrido varias horas después de la cena”.

Subrayo y recuerdo costumbres perdidas, medias mañanas y meriendas.

Hay de todo en el cuaderno de Pla: relatos, biografías, descripciones de paisajes, autorretratos, crítica literaria, crónica familiar y gastronómica, y mucho más. También abundan las deliciosas ráfagas como las del “ressopó” o pequeñas observaciones sensoriales, como ésta del 6 de junio del mismo año 18, que me encanta:

El tomillo, en un primer momento, da un olor abrupto y fuerte y después se endulza; el romero, ahora en flor, tiene una entrada muy suave que después se carga”.

Siento que estoy en el campo, feliz, esperando el desayuno.

Así da gusto la lectura de un diario.

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