viernes, junio 29, 2007

Caldo de feijao y un punto de cultura


Caldo de feijao



Cocineras de Taguatinga




(Es tiempo de comida, más tarde será de amor. Carlos Drummond de Andrade)




En Taguatinga, caldo de feijao.

Taguatinga es una ciudad satelite. Fue uno de los lugares que habitaron los obreros mientras construían Brasilia. Algunos se quedaron en el lugar y lo convirtieron en un pueblo de verdad. A pocos minutos de Brasilia (unos 15 o 20), Taguatinga representa un alivio para quienes tienen nostalgia por la asimetría urbana y se cansan de ese trasnocho de la modernidad que es la capital del Brasil.

Anoche en una calle de Taguatinga, un "Punto de cultura" (organización comunal y mucho más que eso) reunió a representantes de otros "Puntos..." y con ellos pudo mostrarle a quienes participaron en el Seminario Internacional sobre Diversidad Cultural una experiencia de trabajo popular, en la que la literatura, la música, el teatro, las artes visuales, la memoria y la comida permiten cotidianamente la convivencia y el disfrute.

Todos comimos caldo de feijao. Sabía a gloria.

4 comentarios:

Ade dijo...

Estuve leyendo un post del año 2005 sobre el Merey. Hoy precisamnete estuvimos en Barcelona en un festival gastronomico del mango y el merey, habian cosas muy interesante, inclusive una escuela de cocina de la zona tenia una degustación.
Despues de leer tu blog lamento no haber comprado el merey pasado...
Muy bueno tu blog, seguire curioseandolo, un abrazo.
Adela

Intheflesh dijo...

Seguramente estoy desvariando pero la cocinera joven se me me parece a Angelina Jolie (me pasa que repetidamente que veo su rostro en otros rostros), claro que esta orada por el sol y seguramente con más picante. Ha de hacer un caldo de feijao extraordinario!

Biscuter dijo...

Adela, muchas gracias por tu comentario.

Nuestro Centro de Investigaciones Gastronómicas (Universidad del Yaracuy, UNEY)ha venido trabajando el merey desde hace tiempo. La semana pasada una salsa de merey pasado, precisamente, acompañó la carne de cerdo que degustamos junto con Pedro Cunill Grau, en un almuerzo inolvidable de Salsipuedes.

Estás invitada a visitarnos cuando quieras en San Felipe.

Un saludo y el deseo de seguir dialogando también por esta vía.

Biscuter dijo...

Querido Intheflesh:

Eso pasa. Un rostro siempre es el rostro que queremos ver.

Comparto tu comparación.

Saludos,

F