lunes, agosto 28, 2006

La encuesta Pomés (IV) y las "perversiones"


Bar la Vasquita. Leopoldo Pomés

Por las respuestas que me han venido llegando constato que la pregunta de la encuesta Pomés posee, por lo menos, dos aristas básicas: una, la de la memoria entrañable; otra, la de las puras ganas irresistibles. Ambas, por supuesto, se dan la mano, aunque muchas veces la primera nos lleva a un paraíso perdido o a algún momento irrecuperable de nuestras vidas.

También he corroborado algo absolutamente previsible: diez es muy poco. Por eso algunos responden con agregados o con varias listas. Un sabor remite a otro sabor y a otro sabor y a otro sabor...

Si exploráramos en ciertas zonas no tan marginales de nuestra glotonería seguramente haríamos catálogos, no de platos, sino de ciertos excesos dietéticos muy propios de los cultores de la tentadora chuchería, entre los que se incluye uno de los dos Biscuter (aunque Cuchi también se aplica). Digo esto porque a veces a alguien en el momento en que elabora la lista le ha provocado sustituir un plato por una de esas travesuras, que en mi caso casi siempre llevan chocolate y se llaman Toronto, Oreo, etc, etc. Para no hacer otra encuesta, pienso que podemos incluir en las listas alguna ñapa con nuestras "perversiones" y comenzar así el registro de una ingesta cada vez más perseguida por la policía sanitaria que nos rodea.

Ahora copio las nuevas respuestas:

Robinson Pérez: 1. El "vuelve a la vida" que me prepara mi novia. 2. Unas caraotas refritas con suero, queso, aguacate y tajadas (to´junto para hacerlo mejor). 3. Lomo Prensado del extinto restaurante barquisimetano "Los Kioskos". 4. Asadura de chivo con nata y arepa. 5. Pata e´grillo. 6. Yoyos. 7. Torta de Plátano, queso amarillo y leche condensada. 8. Tres leches pero con una acemita aliñada como base. 9. Lo que sea con chocolate encima. 10. Y por supuesto el guarapito de café, eso si, tomado en platico como me enseñó mi yaya Mamamaría.

(Robinson Pérez vive en Mérida, pero es larense como lo revela buena parte de sus preferencias. Compartimos, especialmente, la del lomo prensado de "Los Kioskos". Tiene este blog: http://cocineros.info/blog/chefenconstruccion )

Gonzalo Ramírez: Diez platos, diez bebidas, diez dulces, son como muy poquitos. Es un tremendo esfuerzo de síntesis. De todas formas, aquí va.

Diez platos: 1. El asado negro de mi mamá. 2. Unas caraotas blancas con retallones de pato que preparó el Catire Hernández un 31 de diciembre. 3.Un cordero antológico que le comí a Cuchi, hace unos cuantos años, con su respectiva ensalada de papas y acelgas. 4. El pastel de chucho que se come -¿o se comía?- en el el restaurante del Círculo Militar de Margarita. 5. Una papardelle con trufas saboreada en memorable ocasión en el restaurante del Teatro de Lausana, Suiza. 6.El minestrone como lo preparaba el Negro González Vega: sencillamente irrepetible. 7. El pavo relleno que me preparaba mi tía abuela Maiche los 31 de diciembre. Aquel relleno era, en realidad y en verdad, insuperable. 8.Un lomo de venado absolutamente memorable. El sitio: el magnífico restaurante Horche de Madrid. 9. La olleta de gallo del Quai Montbello en Paris.10. La sopa de cebolla del Juan Sebastián Bar en Caracas. Pasan los años y este milagro permanece. Diez y un agregado: 11. Una maravillosa degustación árabe preparada por Arnaldo Acosta Bello. Un mediodía en compañía de Cuchi y Freddy.

Necesito agregar diez platos más. 1.Una mousse de níspero que se comía en la desaparecida Creperie en Parque Central, Caracas. 2. El tartufo como lo comí -gracias a Freddy y a Cuchi- en la pastelería Da Lorenzo en Barquisimeto. 3. El siempre memorable queso camembert con miel y nueces del Basque en Caracas. 4. El strudel de manzana del Hotel Friburg en la Colonia Tovar. 5.El helado de jobito degustado en el Club Sport de Cumaná. En este sitio nacieron los helados Frape. 6.La torta de plátano que preparaba Fina, una estupenda cocinera oriental que trabajó muchos años en mi casa. 7.Un flan de calabaza que se comía en la desaparecida Esquinita Habanera en Caracas. 8. Las peras bella helena de Tarzilandia en Caracas. 9.Un pianforte con gelato que comí en casa de Victoria de Stefano. 10.Las manzanas acarameladas de Cuchi.

Agrego diez platos más. Son treinta y uno y sigo siendo injusto. 1. El hervido de gallina de Don Oscar Lotero, padre de Katiuska, mi novia. 2. El chupe de galllina de mi amiga Nadezda. 2. El chupe de camarones de Don Blondet, padre de mi amigo José Luis. Degustado una sola vez y perdurable en la memoria. 4. La moussaka de Lía Caraballo. 5. El gazpacho andaluz que preparaba Manolo Escudero, matador de toros español y recordado amigo. 5.El sancocho de pescado de Dorina -verdadera maestra de la cocina popular venezolana- en la Playa de El Tirano en Margarita. 6.Las perdices en salsa de uvas del desaparecido Valentín II en Madrid. 7.El pasticho y la parmesana con pasta salteada del Da Guido en Caracas. 8.Los fetuccine alfredo degustados en su lugar de origen: el restaurante Alfredo en Roma. 9. El pato pekinés del Kung Hey en Caracas. 10.El rissotto funghi del Limoncello en Caracas.

(Gonzalo Ramírez es poeta, ensayista, lector omnívoro, goloso incansable, poseedor de una memoria amable e inmensa -ya legendaria en el mundo cultural venezolano- y, como lo han comprobado los lectores de este post, indetenible en sus entusiasmos y sus gustos. Invitados por él y por su padre, Gonzalo Ramírez Cubillán, un sábado del 92 Miguelito Ron Pedrique y yo disfrutamos de una paella inolvidable en casa de Luis Navarro. Estoy seguro de que Gonzalo la incluirá en otro catálogo).

Alejandro Jiménez: 1. Picadillo barinés. 2. Tajadas de plátano MUY maduro, con mantequilla y queso blanco. 3. Arepa con queso telita o guayanés. 4. Pollo asado. 5. Parrilla casera, en especial de Punta Trasera, adobada sólo con sal y servida con guasacaca. 6. Torta de chocolate con un "con leche grande". 7. Cachapa con queso. 8. Jojotos cocidos. 9. Crema de caraotas negras con cilantro, un poco de zumo de limón y queso blanco rallado. 10. Espaguetis con salsa carbonara. Esa es la lista, la de "la hora de la verdad de lo que se ingiere". Hay más platos que me hacen agua la boca, pero son esas exquisiteces que uno come muy pocas veces en el año, como unos linguinis a la ruota (creo que se dice así), o un pato laqueado, una pizza de prosciuto, unas papas a la huancaína, un chupe de camarones, una bandeja paisa, o incluso unos más comunes strogonoff de lomito (o el cartocho), pabellón criollo o un buen plato de chiguire esmechado, acompañados siempre de algún buen vino.

Alejandro Jiménez es Ingeniero en Informática. Empresario. Narrador. Formó parte del Taller Literario de la Casa de las Letras Antonio Arráiz. Recuerdo sus inicios, tanto en el fervor gastronómico como en su profesión. Siempre se ha caracterizado por la bonhomía y el buen diente. Estamos por compartir picadillos barineses: el de su padre y el de Cuchi. El blog de Alejandro es: http://atorrante.blogspot.com)