miércoles, agosto 30, 2006

La encuesta Pomés (VI) y el beato silencio de la mesa


Lola. Lorenzo Pomes

La memoria del paladar no es la única en hacer aportes al ejercicio planteado por esta encuesta. Y es que todos los sentidos participan en la recreación del placer gastronómico. Vean si no cómo el olor del sofrito fue incluido (¡sólo el olor!) en una de las listas (alguna del Turco Najul). Sé, además, que Félix Valderrama está por reseñar el sonido no sólo del sofrito, sino también, el crujido de la cebolla en la sartén.

Los sonidos y el silencio son tan expresivos en gastronomía, que cuando hay silencio entre los comensales sabemos que estamos ante un unánime disfrute.

Copio ahora dos catálogos recientes:

Oriol Serra Nadal:
1 El pà amb tomàquet (pan con tomate) con aceite de oliva, sal y fuet o salchichón de Vic para desayunar (toda la vida).
2 El Jamón ibérico de Bellota cortado por mí durante la noche a escondidas del resto de la familia (en la infancia y hasta hace muy poco...).
3 Las patatas fritas que hacía mi tata Juana cada día (irrepetibles, desde los 3 a los 16 años).
4 Las comidas o ingredientes de temporada que uno espera todo el año: En otoño las setas y castañas, en invierno las calçotadas, las alcachofas, la matanza del cerdo...la explosión de frutas en verano!!!
5 El helado de fresones que hacía mi mamá el día de mi santo (como regalo podíamos elegir el menú de la casa ese día), toda la infancia.
6 La primera vez que comí sushi y como supuso entrar de lleno en la cultura japonesa, 1990-1995.
7 La crema de lentejas con foi de Santi Santamaría de 1996.
8 El foi micuit con tofee de plátano y mango del restaurante Laurak en 1999.
9 El postre versión del perfume de Salvatore Ferragamo del Celler de Can Roca con el maridaje del vino de garnacha dulce de Banyuls, 2003.
10 Las paellas de mi amigo Carles Colell en el Delta del Ebro, 1998-2005.
La lista es tan corta que uno cuando se inspira empieza a recordar otros platos y momentos que merecen estar en el top 10.

(Oriol Serra Nadal. Su nombre, sus apellidos y su estupenda selección nos llevan de entrada a ese paraíso de la gastronomia que es Cataluña. Es catador de vinos y de aceites de oliva. Gourmet y gourmand. Empresario. Vive desde hace poco en Caracas. Con humor, sabiduría y gracia escribe sobre gastronomía en este blog: http://oriolserra.blogspot.com ).

Wilmer Zambrano:
1. Paella
2. Hallaca
3. Carne a la parrilla
4. Hígado encebollado
5. Quesillo
6. Atún fresco
7. Arepa con varios rellenos
8. Callos a la madrileña
9. Vino tinto y
10 Salmón fresco.

(Wilmer Zambrano es Licenciado en Educación, escritor, profesor y especialista en Literatura con postgrado en la ULA. Vive en Mérida. Recuerdo su búsqueda de cocina larense, no recuerdo si de mute de chivo o de algún otro plato emblemático de la zona, o me lo estoy inventado yo porque es la hora del almuerzo y no he comido todavía).

9 comentarios:

Manuel Allue dijo...

En mi anterior comentario (ya sé que soy un pesado) se me coló la adversativa "pero" para exclamar sobre "el olor del sofrito", me resultó, precisamente, adversa. Debería de haber puesto una simple copulativa (¡Y ese "olor del sofrito"!), o a lo mejor ninguna conjunción, molesta (ya se ha visto). Lo que quería decir era que el olor, el fragor, la lentitud, esa música que sugerís, o ese silencio posterior, ha ido acompañando, obligatoria y magníficamente, toda mi (nuestra) memoria gastronómica. Y que me encató que me lo recordarais. Ahora estoy pensando, sobre todo, en el olor del sofrito ajeno, cuando voy llegando a esta casa y me muero de hambre. ¡Malditas adversativas!.
Un saludo muy cordial, M.

Martín dijo...

Aquí va mi primira lista:

01. Foi grass, desde el más barato al más caro.
02. Langosta en Barbados.
03. Muslo de pollo frito.
04. Nata dulce de Argentina.
05. Carnes y pescados crudos: carpaccios (sobre todo uno que comí en Barbados, con lonjas de carne gruesas) ceviches, comida japonesa y la carne arabe cruda que me dirán ustedes cuál es la manera correcta de decirle en español.
06. Desayuno inglés.
07. Gazpacho.
08. Huevos, preparados de cualquier manera.
09. Un buen corte de carne a la parrila termino medio tirando a crudo, en Buenos Aires o aquella que una vez nos dieron a mi papá y a mi en Tarzilandia.
10. Dimetap

Martín dijo...
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Martín dijo...

Aquí va mi segunda lista:

01. La pasta a la carbonara de mi papá.
02. El muchacho a la vingreta de mi mamá.
03. El fororo de mi abuela Gladys.
04. Las tostadas francesas de mi mamá.
05. La mayonesa y sánduches de miga de Elsa.
06. El lomo de cochino que hace mi mamá en diciembre, sobre todo las papas y cebollitas que hornea con él.
07. Las patatas con chorizo de Nacho.
08. Los sánduches mexicanos de mi mamá.
09. Las empandas argentinas de Mari.
10. Las salsas de mi mamá: bernesa, alioli, guacamole, vingreta, rosada... y las que nos preparaba a Eckar, a Chalo y a mí para los fondues del 11 de septiembre.

Martín dijo...

Me falta una tercera lista que la escribo al regresar a casa, ahora tengo que salir.

Biscuter dijo...

Manuel, el "pero" no te quedó mal. Se entendía todo por las exclamaciones. Tanto, que la nota que hice para encabezar este post fue estimulada por tu positivo y elocuente comentario.

Un gran saludo

Biscuter dijo...

Martín, gracias por tus listas. Y por lo que me toca directamente en una de ellas.

Jordi dijo...

Aquí va mi lista. Me tomo la libertad de hacerlo por la invitación de Oriol a hacerlo.

1. Tortilla de patatas de Mari, la mujer que lleva 30 años trabajando en casa.
2. Un bocadillo de calamares.
3. El pà amb tomàquet (pan con tomate) con aceite de oliva, sal y fuet o salchichón de Vic (la ciudad donde vive gran parte de mi familia)
4. Rissoto de Hongos.
5. Jamón de bellota... un placer de los dioses.
6. Los arroces de mi abuela.
7. Las setas del Cisne Azul.
8. el suflé de parchita de Santi Santamaría
9. Las sardinas ahumadas de Sergi Arola
10. Las lentejas de Mari

Y podría seguir...

Biscuter dijo...

Gracias Jordi por tu participación. Transcribmos ya tu selección en el más reciente post.

Saludos